No sabía lo que significaba el verano 🌴 (gran cambio de temperatura) hasta que un día, en una esquina de Madrid por el mes de Mayo 👉🏻 el puesto de castañas se convirtió en un quiosko de helados de un día para otro.
Y, aunque en la capital se puede beber agua de muy buena calidad, a mi cuerpo no le quitaba la sed si no tenía burbujas. Después de beber 💦 toda una vida agua de Firgas, San Roque o Teror con gas, la sensación de abrir el grifo y beber directamente es un choque muy grande.
☀️ Así que, con los casi 40º de temperatura, hacía hueco en la nevera para las botellas de CocaCola de 2Litros.
Fría, fresca, con burbujas y sentía que ese calor me animaba a tomar otro poco. ❄️🥤
Tenía equilibrio, pues luego salía con la bici a pedalear 90km o me jugaba un partido de fútbol de 2 horas o me iba de ruta en patines de 25km por los pueblos y hacía mucho, pero que mucho deporte. 🏋🏼♀️
Y de repente, sin ser muy consciente. Abandoné por completo este refresco.
Tanto es así, que hace ya años calculo beber simplemente 3 o 4 Cocacolas en un año. Sin contar con los combinados de ron.
Mucho antes que CR7 😅
⚡ Una de las estrategias de la marca, para posicionarse y ser referente mundial, es ofrecer ventajas a los hosteleros que solamente ofrecen su bebida. ¿Quiere cocacola? Pues no puede ofrecer también Pepsi o derivados.
Y es que, cuando te sientas en una terraza a pedir algo, casi el 100% de las veces tienen Cocacola, pero si pides Kas limón a lo mejor no tienen, y ofrecen Aquarius, o si pides Sprite no tienen y ofrecen SevenUp (si existe aún).
¿Debería entonces Cocacola dejar de invertir miles de millones en su marketing y publicidad? 💸💸
Cuando estudiaba Marketing y los profesores preguntaban donde querían hacer las prácticas o en qué empresa les gustaría trabajar, yo imaginaba mi puesto en el departamento de marketing creando torneos de fútbol 3×3 en la plaza de las ciudades como se hacía antes, patrocinando conciertos, lanzando campañas y manejando un presupuesto muy bueno. 📈
🔥 Siempre fué un proyecto que despertó mi curiosidad.
Hace poco en una rueda de prensa de la eurocopa Cristiano Ronaldo apartó dos botellas de Cocacola y dijo:
–Agua, beban agua.
Todos los medios sacaron el vídeo y dijeron que CR7 no bebe mierda, sino agua.
Se ve que el asunto daba para más, 🤚🏻 porque al día siguiente los medios seguían alargándolo.
Gracias a periódicos como El País, Público, o La Vanguardia no solo Cocacola era trending topic, sino también el mercado bursátil.
El titular era:
El gesto de Cristiano le cuesta a CocaCola 4.000 millones de dólares.
Y acompañando la noticia una captura de la “caída” en bolsa de la empresa.
Millones de personas tragándose y comentando la noticia y, mientras, en Coca Cola muy preocupados. 😂😂
Bueno, no tanto. 🤣🤣
Y es que, si puedes ver la de la evolución bursátil de la empresa en el último año antes del gesto de CR7, te caes de culo. 🧘🏼♀️
En Atlanta se preocuparon mucho… 🧐
O no.
🔥👉🏻 Lo de Cristiano Ronaldo es una tontería.
Aunque hubiera una ligera caída en el momento, que no lo dudo, el impacto a largo plazo es cero, y todas esas noticias son absurdas, puro alimento para las masas, sin embargo Twitter no hablaba de otra cosa.
“CR7 golea a CocaCola”
“Cristiano, el influencer del agua”.
“CR7, H20”
🥱 Y esto pasa con el 99% de las noticias.
Medios creando hype y lerdos comiéndoselo.
Aparte de que hay que beber agua, la lección es clara. 🌵💦
Estas noticias son burbujas, como las de la Cocacola, efímeras, sin trascendencia alguna, salvo por la atención que te roban.
Que no pasa nada por leerlas, no te vas a morir antes, solo mediocrizarte, como el resto.