Pero Lisandro, no seas tonto, quién se va a comprar ropa sin probársela.
Claro, es absurdo, quién se va a comprar unos zapatos sin probárselos.
Conversaciones de hace muchos años, que vistas 15 años después nos pueden generar pensamientos de reflexión.
¿Qué pasará dentro de 20 años?
¿Seguiremos leyendo webs como lo hacemos ahora?
¿Mejorará la tecnología y todo será conversacional?
Ser creativo no es simplemente aplicar con punto y coma todo lo que la empresa dice, si fuera así no funcionaría nada, te lo aseguro 100%.
Con el material que tenemos hay que picar piedra bastante para poder pulir y presentar algo que merece la pena, que aporta valor y que conecta con la audiencia para lograr su resultado.
Hace unos años convencí a un cliente de realizar una inversión en un lanzamiento que le generó 40K de retorno. 😮 Me costó muchísimo esfuerzo convencerle, pero yo lo veía muy claro.
En estas fechas, que se contrata personal por campaña de Navidad para sumar manos a la gran demanda de trabajo. Si supieras en tu empresa cuándo tienes previsto estos picos de venta sería mucho más fácil gestionar todo. Controlar ese baile de oferta y demanda a la perfección, con los cambios de ritmo de lento a suave, con sus vueltas, giros inesperados y momentos de adrenalina.
Controlar la agenda de proyectos.
Mi pasión no es discutir si es mejor un software que otro, si es mejor una planificación que otra o si es mejor un precio que otro. Más que nada porque si luego me equivoco quedo fatal. Al final todo es conseguir un equilibrio entre propuestas, bocetos y ese check del visto bueno del cliente.
¿Quién es el creativo? Tu mandas por supuesto, el cliente siempre manda.