Ya nadie toca el timbre sin avisar primero por whatsapp.
Aunque a veces suena, y en el 90% de los casos son comerciales a puerta fría para vender algo o el cartero.
¿Quién será y qué me van a intentar vender?
Abrí la puerta y había dos chavales muy simpáticos con una malla de naranjas enormes.
– Hola, nos acabamos de mudar justo aquí al lado y les traemos un regalo.
Me quedé en shock, sorprendido y no sabía que hacer, eran dos chavales sudamericanos que me comentaron que en su país es costumbre este gesto para darse a conocer.
WOW
-Pues muchas gracias que bien, me llamo Lisandro encantado.
-¿Están viendo la Super Bowl?
-No, estaba estudiando ahora mismo.
-A vale pues ya en otro momento.
Se fueron y me quedé un rato pensando en la situación tan de película que había sucedido.
Claro, yo a los vecinos los conozco solamente de hola y adiós.
Algunos nos saludamos con los nombres, sabemos si tienen hijos y algunos incluso dónde trabajaron o trabajan.
Pero casi nadie queda con los vecinos a ver un partido de fútbol.
¿No?
Luego aparecen siempre en las noticias hablando de algún suceso y los comentarios de los vecinos son la misma frase:
“Parecía muy buena persona, siempre saludaba.”
Ya claro, siempre saludaba pero no conoces a tus vecinos de nada.
A la semana siguiente volvieron a tocar el timbre y en esta ocasión era diferente, me pidieron una pala y un cepillo para limpiar porque aún no habían ido a comprar nada de material en la casa.
Amigo, amigo, amigo. Ahora encaja todo.
Sin ningún problema por supuesto, pero es cierto que venir a pedir esto sin haber venido antes a presentarse y conocernos es más complicado.
Aquí es donde vi el lado del marketing.
Es la diferencia de la captación de un cliente que está frío, que no te conoce y no sabe nada de ti.
Primero le invitas a una cerveza, hablas de cocina, de alguna serie nueva, de algún evento conocido reciente.
Si no conoces bien a tus vecinos, queda muy feo intentar venderles algo.
Cuando ya tienen confianza y si sale el tema, puedes hablar de algún proyecto en donde estás trabajando o el producto o servicio que tienes.
Pero de primeras no vas puerta por puerta, casa por casa animando a todos a contratarte porque eres fontanero y haces venta e instalación de calderas.
O no vas puerta por puerta ofreciendo una demostración de la thermomix que vendes como distribuidor.
Aunque muchas estrategias de puerta fría son así, tocar el timbre, llamar o enviar un email hablando nada más empezar de lo que vas a vender.
Hola, me llamo Lisandro encantado compra mi libro.
Primero conoces a tus clientes, conoces a tus vecinos, conoces a tu audiencia, a tu público.
Y luego, según va la conversación, puedes preparar material o acciones que interesen y conviertan.
El problema es que muchas empresas prefieren saltarse todos los pasos del ligue, de encontrar a su match paso a paso, de darse a conocer, de hablar con los vecinos y con los compañeros en la oficina.
No has llegado a los objetivos de este mes, necesitas captar nuevos clientes.
¿Y si tu próximo cliente está en la puerta de al lado?