76: 10 Sitios imprescindibles donde comer en Menorca

Jueves por la noche, escribo en el avión volviendo de Menorca. 

Estos días he reflexionado sobre la idea que tiene mi sobrina.

Según ella, dice que soy un pijo.

Y no se equivoca, puede que lo sea.

Pero no del tipo que puedas pensar.

Zona vip, primera clase, mesa con vistas al mar, ropa de marca.

Más bien es en el carácter.

Curiosamente, justo delante tenemos una cortina que nos separa de la clase business.

Mientras, hace unos minutos he terminado de leer la revista El Jueves, que este mes dedica un especial a las diferencias entre ricos y pobres.

Un sábado fuimos todos a comer en Las Palmas a un sitio nuevo.

Yo nunca había ido, era el famoso Tony Roma’s, famoso por sus costillas.

Esperamos en la puerta y mi padre preguntó por una mesa.

Nos sentamos, y nos dieron la carta.

Recuerdo ver como mi padre miraba a su alrededor y con total naturalidad se levanto y nos dijo,

– Vámonos de aquí, que nos han puesto justo al lado del baño.

Para mi, hasta entonces, esto era impensable.

Ya estábamos todos sentados, con la carta en la mano y mirando qué pedir.

Por eso, siempre me acuerdo de ese momento cuando me dicen que soy pijo.

Es a la hora de elegir, de tener muy claro “lo que me gusta” y “lo que no me gusta”.

Me gusta comprar unas cervezas en el bazar, unas papas y ponerme en primera linea de playa sentado en el muro de la avenida, en la arena o en un banco.

Pero no me gusta sentarme en un negocio de zona turística en primera linea de playa.

Me gusta sentarme en un buen sitio que sea cómodo.

No me gusta tener zona reservada, ni zona premium, ni terraza exclusiva o mesa con vistas y cosas así.

Es simplemente, a que espero un servicio muy normal, que sea correcto y que cuiden los detalles.

Pero nada rimbombante ni al lado del baño.

Es un problema, si lo piensas bien, es un problema enorme.

Es un problema porque me fijo mucho en los carteles o diseños donde anuncian el menú.

La limpieza del lugar, el estilo de mesas y sillas que tienen, el aspecto incluso del personal.

Todo influye, desde las servilletas y los cubiertos hasta el tipo de pan o las cervezas que ofrecen.

La linea de exigencia es alta, lo confieso, pero lo mismo me aplico como Freelance al dar un servicio.

Lejos de imaginar esa terraza en pleno puerto de Cuitadella, al lado de los barcos.

Pienso en un sitio cualquiera que tenga menú del día sin importar su ubicación.

Lo único que analizo, es que el sitio tenga esencia, chispa, personalidad, que se note que le han dedicado cariño a dar un servicio que merezca la pena mi tiempo y dinero.

Y así me pasa con todo.

Cuando terminé de ver la película “Delicioso”, también pensé en esto.

(Si no la has visto, te la recomiendo).

Es súper curioso como relata el inicio de los restaurantes, tal como los conocemos hoy en día.

Esa labor por servir.

Por conseguir que las personas queden satisfechas.

Al contrario, Alberto Chicote en sus diferentes programas nos abre la cámara a un problema que me parece terrible.

Gente que abre negocios y no sabe gestionarlo.

En uno de los programas, el dueño de un restaurante confesó que nunca imaginó lo difícil que sería coordinar un equipo, organizar la cocina, las comandas, proveedores, clientes, bebidas, maquinaria y luego darle calidad, rapidez y que el cliente tenga una buena experiencia.

O por lo menos, que no sea desagradable.

Miedo me da entrar en alguno así.

Es muy complicado, y a veces pienso que hay muchos de este estilo.

Sitios en los que me levantaría como hizo aquel día mi padre y saldría por la puerta.

Para evitar esto, prefiero dedicar un poco más de esfuerzo en elegir bien.

Noto como hay negocios que abren cada mañana por inercia.

Sin pararse nunca a analizar, planificar, trabajar en una estrategia, en tener muy claros sus valores y objetivos, en mimar el producto que van a ofrecer.

Cuidar los proveedores que elijen, los tiempos de espera, la calidad.

Y siempre, siempre que voy a un sitio nuevo y algo me gusta, lo digo.

✅ Qué rica estaba la tortilla.

✅ Me han impresionado los calamares.

✅ Que buen ambiente tienen.

✅ Qué significa el nombre del sitio.

Pensándolo bien, prefiero que mi sobrina piense que soy pijo a que piense que soy conformista.

Dar ejemplo para conseguir huir de la mediocridad.