Cuando era muy pequeño, con 6 o 7 años, me empezaron a llamar “Lisi” en el cole.
Entonces un día le pedí permiso a mi profesora Tere, me subí a la tarima y anuncié a todos mis compañeros de clase que me gustaría que no me llamaran Lisi sino Lisandro. 😅😅😅
Tenemos muchas creencias en que el nombre o la manera en que nos llaman define mucho en nuestro destino.
Como si por llamarte Josefa ya tuvieras que saber a hacer croquetas desde pequeña o que si te llamas Maluma no puedes ser un buen abogado.
Pero, aunque tus padres pasen mucho tiempo pensando en tu nombre, si te llaman Armando, Pedro o Jose, existe un factor de personalidad importantísimo para finalmente que todos terminen llamándote Pepe, Don José, Jóse, Armando, Don Armando, Tito, Pedro, Don Pedro, Perico…
A mi el nombre me lo pusieron por mi abuelo. Al que todos los más conocidos llamaban Lisandrito de forma muy cariñosa. 💛
Pero te diré un secreto, mi apellido real no es weimarques, aunque la inmensa mayoría de personas ya han asimilado que mi nombre sea Lisandro Weimarques.
Esto ha sido un trabajo constante durante muchísimos años trabajando el Branding y la marca personal para posicionar como referencia.
Queda mucho trabajo por hacer.
Tendré que subirme a una tarima online y decir “Hola que tal, mi nombre es Lisandro, Lisandro Weimarques y hacemos Marketing.”